REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
PODER JUDICIAL
Tribunal Tercero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas del Municipio Iribarren de la Circunscripción Judicial del estado Lara
Barquisimeto, 07 de Julio de 2026
216º y 167º
ASUNTO: KP02-V-2026-00724
DEMANDANTE: MARIANNIS YACKELIN MEDINA TORIN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-15.265.153, de este domicilio.
DEMANDADO: VALDEMAR MARTINEZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-3.087.009, de este domicilio.
ABOGADO ASISTENTE DE LA PARTE DEMANDANTE: ANA D´ORAZIO, abogada, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 104.069.
MOTIVO: RECONOCIMIENTO DE CONTENIDO Y FIRMA DE DOCUMENTO PRIVADO.
SENTENCIA: INTERLOCUTORIA CON FUERZA DEFINITIVA
INICIO
Se inició el presente procedimiento en fecha 17 de Marzo de 2026, por demanda de RECONOCIMIENTO DE DOCUMENTO PRIVADO, suscrito por la ciudadana MARIANNIS YACKELIN MEDINA TORIN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-15.265.153, de este domicilio, debidamente asistida por ANA D´ORAZIO, abogada, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 104.069, contra: el ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-3.087.009, de este domicilio.
En fecha 23 de Marzo de 2026, se le dio entrada a la presente demanda.
En fecha 09 de Abril de 2026, se insta a estimar la cuantía de la demanda e indicar los medios telemáticos respectivos.
En fecha 20 de Abril de 2026, la parte actora consigna diligencia indicando lo solicitado.
En fecha 23 de Abril de 2026, se admitió la presente demanda por Reconocimiento de contenido y firma de Documento Privado y se libró oficio al Síndico Procurador del Estado Lara.
En fecha 05 de Mayo de 2026, la parte demandada, ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, antes identificado, asistido por la abogada IRIS TORREALBA, abogada en ejercicio, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 102.783, el cual consignó escrito ante la U.R.D.D. Civil, dándose por notificado, renunciando a los lapsos procesales y reconociendo el contenido y firma del documento privado (f. 04), y solicita la homologación del mismo. Y en fecha 06 de Mayo de 2026, se agregó el escrito al expediente (F. 13).
En fecha 19 de Mayo de 2026, el alguacil titular consigna oficio debidamente recibido, firmado y sellado por el Síndico Procurador del Municipio Iribarren del Estado Lara.
II
FUNDAMENTO DE LA ACCIÓN
Los ciudadanos MARIANNIS YACKELIN MEDINA TORIN y VALDEMAR MARTINEZ, realizaron mediante documento privado, una opción de compra venta de un inmueble de su propiedad, constituido por una casa ubicada en la vereda 20, N° e hacia el este en el Barrio Cerritos Blancos, Parroquia Guerrera Ana Soto, del Municipio Iribarren del estado Lara. Las referidas bienhechurías cuentan con una superficie de CUATROCIENTOS CINCUENTA METROS CUADRADOS CON CINCUENTA CENTIMETROS (450,50 M2). Construido sobre una Parcela de terreno ejido, comprendida dentro de los siguientes linderos: NORTE: terrenos ocupados por Ismenia de Peña; SUR: terrenos ocupados por Rafael Duran; ESTE: terrenos ocupados por el Hombre Montaña, y OESTE: con vereda 20 que es su frente. Por lo cual la parte demandante solicita que se reconozca en su contenido y firma del documento de la venta del inmueble antes descrito.
Por lo antes expuesto, este Tribunal observa que una vez admitida la demanda en fecha 23 de Abril de 2026, compareció la parte demandada el ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, antes identificado, asistido por la abogada en ejercicio IRIS TORREALBA, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 102.783, presentando escrito ante la Unidad de Recepción y Distribución de Documento (U.R.D.D) Civil, dándose por notificado, renunciando al lapso de comparecencia y reconociendo el documento privado.
III
MOTIVACION PARA DECIDIR
Evidentemente, para que los instrumentos privados gocen de plena validez y efecto entre las partes y terceros, es necesario que sea reconocido por las partes, bien expresamente o bien de manera tácita, como lo establece el artículo 1.363 del Código Civil, denominándolos documentos privados reconocidos y tenidos legalmente por reconocidos. Es decir, que se tiene como cierto y surte efectos erga omnes en lo que respecta al hecho material de la declaración hecha por ellos y a tal efecto, se equipara al documento público en su valor probatorio, siendo que solo es desvirtuable mediante la tacha de falsedad.
En este orden, para que un documento privado se asemeje a un documento público, o haga plena fe de su contenido así entre las partes intervinientes en él como frente a terceros, existen dos formas de hacerlo, a saber: 1) mediante el reconocimiento previo o la autenticación, que no es más que la presentación del mismo por ante las notarías o registro, o 2) a través del reconocimiento judicial.
El legislador procesal, a parte del reconocimiento previo o auténtico, consagra otras maneras procedimentales de lograr tal autenticación, siendo que la disposición normativa prevista en el artículo 444 del Código de Procedimiento Civil, está referido a la oportunidad procesal que debe seguir la parte a quien se le oponga un documento privado para reconocerlo.
Vemos que, cuando se instaura una demanda por motivo de reconocimiento de instrumento privado, la pretensión del actor versa sobre dicho reconocimiento. De esta manera el objetivo que se propone es lograr el reconocimiento del instrumento privado, para que surta los mismos efectos de un documento público, como lo es la oponibilidad a terceros. Es por ello que la demanda debe cumplir con los requisitos de admisibilidad prevista en el artículo 340 del Código de Procedimiento Civil y se ventila por las reglas del procedimiento ordinario conforme lo prevé el artículo 450 del código in comento.
En este contexto, el documento privado queda reconocido en dos casos: 1) Si el demandado o intimado comparece ante el juez y manifiesta expresamente el reconocimiento (tal como sucedió en el presente caso), y 2) Cuando expresamente no se pronuncia sobre el reconocimiento del documento privado opuesto dentro de la oportunidad legalmente establecida.
Ahora bien, en fecha 04 de Mayo de 2026 la parte demandada asistido de profesional de derecho conviene en todas y cada una de sus partes la presente demanda reconociendo, así como el contenido y firma del documento privado de compra-venta que la acompaña como instrumento fundamental. De tal manera una vez se produce el reconocimiento expreso del documento privado, debe tenerse en cuenta que el reconocimiento es el acto de declaración o confesión que hace la persona emplazada para ello a favor de otro, y tiene por objeto hacer que dicho documento tenga plena validez entre las partes, salvo derechos de terceros, en virtud de la reserva competencial de la fe pública registral.
Omissis
“Expone: Primero: Me doy por Notificado de la presente demanda y renuncio al lapso de comparecencia de ley previsto en el Código de Procedimiento Civil. Segundo: Procedo a Reconocer en todas y cada una de sus partes el contenido, firma e impresión de huellas dactilares contenidas en el documento marcado “A”. Tercero: Solicito se sirva HOMOLOGAR los términos y contenido del referido documento ya que son verdadero y las firmas que lo acompaña es de quien las suscribimos de manera voluntaria e inequívoca”
Visto el reconocimiento expreso de la parte demandada, corresponde quien aquí decide verificar el cumplimento de la institución de autocomposición procesal del convenimiento, entendida según la obra del Dr. Arístides Rengel-Romber Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano: … “como la declaración unilateral de voluntad del demandado, por la cual éste se aviene o conforma con la pretensión del actor contenida en la demanda, sin necesidad del consentimiento de la parte contraria'… (Tomo II, pág. 321).
Siendo así, al existir el reconocimiento expreso y manifiesto de la parte contra quien obra el procedimiento, acerca del contenido y firma del documento privado de cesión de derecho a que se contrae la presente demanda y al renunciar al lapso de ley que le corresponde y por cuanto el convenimiento ha sido perfilado por la doctrina como aquel acto procesal exclusivo de la parte demandada (sea en forma principal, por reconvención, cita o tercería) en el cual se aviene o está de acuerdo total, completa o absolutamente en los términos en que se ha formulado la pretensión de la parte actora en su demanda, lo cual incluye todas sus circunstancias de tiempo, modo y lugar y obviamente tal avenimiento, no debe sufrir modificaciones de ningún género en cuanto a sus elementos.
En este sentido y por cuanto representan motivo suficiente por el cual esta Juzgadora de conformidad con lo preceptuado en el artículo 263 del Código de Procedimiento Civil y a los fines de evitar dilaciones indebidas y siendo que el proceso representa un instrumento fundamental para la realización de la justicia, conforme a lo establecido en el artículo 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en consideración al artículo 10 del Código de Procedimiento Civil relativo a la celeridad procesal, actuando de manera equitativa en cumplimiento de los fines de la justicia, en el caso planteado considera este Tribunal luego de una revisión exhaustiva a las actas que conforman el presente expediente, evidenciándose que el ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, tiene capacidad para convenir; y reconocer en forma expresa el contenido y la firma del documento privado presentado por la demandante, no existiendo evidencia en las actas procesales que pudiera lesionarse derechos e intereses de terceros diferentes a las partes que celebran el presente convenimiento, y siendo que es un acto procesal que puede efectuarse en todo estado y grado de la causa y por cuanto se encuentran llenos los extremos exigidos en el artículo 263 de la ley adjetiva civil, este Tribunal declara procedente homologar el convenimiento efectuado y en consecuencia procedente la pretensión de reconocimiento de contenido y firma del documento privado presentado como documento fundamental de la acción que cursa en el folio CUATRO (f. 04) del presente expediente, que fue consignado, en lo que respecta a las actuaciones celebradas entre la ciudadana MARIANNIS YACKELIN MEDINA TORIN, y por otra parte el ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, sobre la venta del inmueble, anteriormente descrito. Y consecuencialmente reconocido el referido documento, de conformidad a los artículos 450, 444 y 448 del Código de Procedimiento Civil y 1363 y 1364 del Código Civil, teniéndose dicho acto como sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada. ASÍ SE DECIDE.
IV
DECISIÓN
Ahora bien, por los razonamientos precedentemente expuestos este TRIBUNAL TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DEL MUNICIPIO IRIBARREN DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO LARA, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, DECLARA:
PRIMERO: HOMOLOGADO EL CONVENIMIENTO realizado por el ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cedula de identidad N° V-3.087.009, por lo que le imparte el carácter de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, de conformidad con los artículos 263 y siguientes del Código de Procedimiento Civil.
SEGUNDO: En atención al pronunciamiento anterior, SE DECLARA EL RECONOCIMIENTO DE DOCUMENTO PRIVADO, inserto al folio CUATRO (f. 4), conforme a los artículos 444, 450, y 363 del Código de Procedimiento Civil, y consecuencialmente téngase por RECONOCIDO EL DOCUMENTO PRIVADO DE COMPRA-VENTA intentado por la ciudadana MARIANNIS YACKELIN MEDINA TORIN, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-15.265.153, de este domicilio, debidamente asistida por ANA D´ORAZIO, abogada, inscrita en el Inpreabogado bajo el N° 104.069, contra: el ciudadano VALDEMAR MARTINEZ, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-3.087.009, de este domicilio.
TERCERO: Téngase el mismo como sentencia pasada con autoridad de cosa juzgada.
Publíquese y regístrese. Déjese copia certificada por Secretaría del presente fallo, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 248 del Código de Procedimiento Civil. Dada, firmada y sellada en la Sala del Despacho del TRIBUNAL TERCERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DEL MUNICIPIO IRIBARREN DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO LARA, en Barquisimeto a los SIETE (07) días del mes de Julio de dos mil veintiséis (2.026). Año 216º de la Independencia y 167° de la Federación.
La Juez Provisorio,
Abg. Arvenis Soiree Pinto Noguera.
La Secretaria Suplente,
Abg. Luisana Peña.
En esta misma fecha, se dictó y publicó la anterior sentencia Interlocutoria con fuerza definitiva, previa las formalidades de Ley.
La Secretaria Suplente,
Abg. Luisana Peña
ASPN/LP/AT.-
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